En SEVIN, el respeto por los Derechos Humanos no es un concepto abstracto: es una obligación operativa.
Cada agente de seguridad representa a la organización frente a clientes, visitantes y comunidades, por lo que su actuación debe garantizar dignidad, igualdad y trato justo en todo momento.
A continuación, presentamos los principios esenciales que guían nuestra labor diaria y que forman parte de nuestro Sistema de Gestión conforme a ISO 18788. Estos derechos deben ser conocidos, comprendidos y aplicados por todo el personal operativo.
Los derechos humanos son garantías universales que protegen la dignidad de todas las personas. En seguridad privada, marcan los límites de nuestra actuación y aseguran que cada intervención sea legal, proporcional y respetuosa.
Puntos claves:
Protegen la dignidad humana en todo momento.
Aplican a todas las personas, incluso sospechosos o agresivos.
La norma ISO 18788 exige que todos nuestros colaboradores los conozca y respeten.
Derecho a la vida
Derecho a la integridad (libre de tortura o tratos degradantes)
Derecho a no ser esclavizado
Derecho a la igualdad y no discriminación
Derecho a ser reconocido como persona ante la ley
Derecho a la presunción de inocencia
Derecho a la privacidad
Derecho al libre tránsito (salvo restricciones legales)
Libertad de religión o conciencia
Libertad de opinión y expresión
Libertad de reunión y organización
Derecho a la seguridad social
Derecho al trabajo, descanso y tiempo libre
Derechos inalienables (no pueden quitarse)
Estos NO son derechos humanos:
Horas extra
Rotaciones o cambios de turno
Aumentos salariales
Vacaciones y descansos
Quejas por supervisión
Problemas con uniformes o equipo
Rutas, traslados o asignaciones
Son derechos laborales, regulados por el Código de Trabajo y gestionados por el Departamento de Recursos Humanos.
Los derechos laborales son muy importantes para SEVIN, sin embargo; no forman parte de los derechos humanos universales. En este contexto, debemos diferenciarlos y evitar confusiones.
Tratar a todas las personas con respeto y cortesía.
Mantener control emocional en situaciones tensas.
Aplicar fuerza solo cuando sea estrictamente necesaria y proporcional.
Reportar cualquier incidente o riesgo de vulneración.
Proteger la información personal de clientes y usuarios.
Solicitar apoyo cuando la situación excede su competencia.
Insultos, humillaciones o amenazas.
Uso de fuerza para “corregir”, “castigar” o “dar lecciones”.
Revisiones corporales sin autorización legal.
Retener personas sin causa justificada.
Discriminación por apariencia, nacionalidad, género o condición social.
¿Qué debe hacer un agente si identifica una posible vulneración de Derechos Humanos?
En SEVIN, todo colaborador tiene la obligación de reportar de inmediato cualquier situación que pueda afectar la dignidad, integridad o derechos fundamentales de una persona. La norma ISO 18788 exige que estos incidentes se documenten y se atiendan bajo protocolos claros y verificables.
Pasos obligatorios de actuación:
Detener la acción que pueda causar daño, siempre dentro de las capacidades y límites legales del agente.
Informar de inmediato al supervisor o encargado de turno.
Registrar el incidente en el sistema de reportes operativos.
Proteger a la persona afectada, garantizando trato digno, privacidad y seguridad.
Solicitar apoyo cuando la situación exceda la competencia del agente.
No obedecer órdenes que impliquen vulnerar derechos humanos, sin importar la fuente.
Activar el protocolo de escalamiento cuando el incidente involucre riesgo grave, uso de fuerza o intervención de autoridades.
La Dirección General de SEVIN reafirma su compromiso con la protección de los Derechos Humanos como eje central de nuestro Sistema de Gestión Operativa conforme a ISO 18788.
Este compromiso se refleja en:
La formación continua de todo el personal operativo y administrativo.
La implementación de protocolos claros para prevenir, detectar y atender vulneraciones.
La exigencia de conductas éticas, trato digno y uso proporcional de la fuerza.
La integración de los Derechos Humanos en todas las decisiones operativas y en la relación con clientes, usuarios y comunidades.
La garantía de que ningún colaborador será obligado a realizar acciones que violen la ley o los principios fundamentales de dignidad humana.
La mejora continua del SGOS para asegurar que nuestras operaciones se mantengan alineadas con estándares internacionales.